Creo que ella me salvó la vida.
Cuando el médico dijo «usted tiene cáncer», solo basándose en una resonancia magnética… lo creí sinceramente. El urólogo quería extirparme el riñón sin biopsia. Dijo: «es un tumor sólido y usted corre el riesgo de que se extienda al riñón izquierdo.»
Pasó un tiempo hasta que una amiga mía me dijo por qué no pedía una segunda opinión.
Me hice una biopsia y mostró que el tumor era benigno, pero hasta la biopsia ya había empezado a tratarme con los libros de la Dra. Clark.
Me quité el metal de la boca (de hecho ahora tengo una dentadura postiza).
Hasta ahora me siento muy enferma, los médicos me causaron mucho estrés, de hecho me hicieron sentir muy enferma. Recé para que Dios me dejara morir.
Ya llevo mucho tiempo desintoxicándome. Ahora estoy mucho mejor, pero sigo estresada
(no puedo hacer de vientre por el estrés) y muchos más problemas que nunca tuve, causados por los médicos.
Amo a Hulda Clark, sigo sus consejos. (a nadie le importa si estoy viva o no, excepto a la Dra. Clark)
Por supuesto creo que merecía el Premio Nobel desde hace mucho, cuando aún estaba viva.
Que en paz descanse.
Sofia
Thornhill, Canadá