Aunque la limpieza hepática es una práctica antigua, conocida y practicada también en la época victoriana, la práctica moderna de la limpieza hepática ha sido ampliamente promovida y dada a conocer nuevamente en todo el mundo, sobre todo por la Dra. Hulda Clark.
El lema de la Dra. Clark era:
Vaciar los conductos biliares del hígado es el procedimiento más poderoso que puede hacer para mejorar la salud de su cuerpo.
S
hizo que todas sus pacientes se realizaran muchas limpiezas hepáticas, ya que la Dra. Clark era muy consciente de que esta limpieza, aunque es la más corta y económica de todas las limpiezas, es la más eficaz y tiene el poder de eliminar alergias, virus, bacterias y micotoxinas como la mortal aflatoxina en el hígado, y la insuficiencia hepática que conduce a la ictericia y al dolor. La limpieza hepática da un nuevo impulso de energía a todos aquellos que perseveran en esta limpieza.
No obstante, esta limpieza «milagrosa» me recuerda a un «tira y afloja». Por un lado, es discutida de forma controvertida y negativa por el mundo alopático, y por otro lado, hoy existen quienes han ideado su propia «variante» de la limpieza hepática de la Dra. Clark pero ¡NO le dan a la Dra. Clark el crédito que merece!
A pesar de este hecho, la limpieza hepática de la Dra. Clark sigue siendo la más popular y la más practicada en todo el mundo.
Como pueden leer en nuestros testimonios, ha librado a varias personas de una colecistectomía (extirpación de la vesícula biliar)