Querida Cristina y equipo,
Acabamos de regresar a casa después de navegar por la costa. Ambos nos entristecimos mucho al enterarnos de la muerte de la Dra. Clark.
Usted y todo el equipo deben seguir luchando por recuperarse de su dolor.
La Dra. Clark fue una mujer extraordinaria. Su dedicación a hacer progresar su conocimiento y luego compartirlo desinteresadamente deja muchos tesoros para quienes vengan después de ella.
Estaba tan por delante de todos los demás científicos que estos solo podían denigrarla mientras le robaban sus innovaciones y se esforzaban por refutar sus teorías.
Hemos obtenido muchos beneficios personales de sus descubrimientos.
Gracias, Dra. Clark, por una vida vivida al servicio de la humanidad, por su perseverancia ante la adversidad, y por muchas ideas valiosas que nos nutrirán en el futuro.
Rotha y Alan