También tengo buenas noticias. El año pasado en septiembre, en una convención de la iglesia en Texas, conocí a un miembro de la iglesia al que le habían diagnosticado en mayo de 2002 cáncer de estómago incurable y le habían dado cuatro meses de vida.
Alguien en su iglesia le dio una copia del libro de la Dra. Clark A Cure for All Cancers.
Luego dijo que nunca volvió a ver a esa persona.
Tomó las hierbas empezando con la dosis más alta y el cáncer entró en remisión. Antes de tomar las hierbas tenía dolor y había perdido peso. Dijo que se veía tan mal que su esposa no podía mirarlo. Cuatro meses después se veía normal y con buena salud. Una de las mujeres que escuchaban su testimonio había perdido a su esposo dos años antes por cáncer de estómago.
En febrero de este año (2003), a un hombre de una de nuestras congregaciones de Luisiana le diagnosticaron cáncer de hueso en etapa tres.
Decidí llevarle las hierbas y mi zapper. Cuando hablé con él estaba escéptico, pero le expliqué que la Biblia dice que Dios nos da hierbas como medicina y que para el hombre que cultiva hierbas es una bendición.
Aceptó tomar las hierbas y usar el zapper. Tomó las hierbas recomendadas para el cáncer avanzado durante dos semanas.
Informó que su dolor y fiebre desaparecieron y dejó de tomar morfina. Luego volvió con los médicos.
Se sorprendieron de que no tuviera dolor y se viera tan bien.
Hace unas semanas, sus médicos dijeron que estaba en remisión completa.
Le dijo a su esposa que las hierbas y el zapper causaron la cura, pero Dios la sanación.
«JP»