Nos estábamos preparando para unas fabulosas vacaciones, largamente esperadas, en febrero de 2005. Una semana antes de nuestra partida (sin posibilidad de reembolso, ya que las vacaciones estaban prepagadas) tanto mi marido como yo caímos enfermos de gripe.

Inmediatamente hice zapeo con el programa de la gripe. Al día siguiente o así todavía tenía algo de mocos, pero eso fue todo. Mi marido hizo zapeo con el mismo programa y para finales de semana ya estaba listo para irse de vacaciones.

Estábamos absolutamente asombrados.

«G»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *