Como recordarán, viajo mucho por trabajo misionero a los seis continentes. Hace un par de años les envié algunos testimonios de Uganda sobre las curaciones logradas gracias a los zappers que enviamos a los pastores allí.
Acabo de regresar de unas reuniones en el Congo donde tres pastores de Uganda testificaron de muchísimas curaciones de malaria, gastroenteritis y muchas otras enfermedades con los zappers. Los dos testimonios que más se me quedaron grabados fueron estos:
1 hombre que había estado paralizado del lado izquierdo durante 5 años y no podía caminar. Después de solo dos sesiones de zapping pudo volver a caminar.
Y una madre trajo a un niño pequeño. Este niño tenía el vientre hinchado y no podía comer. El vientre estaba muy duro, así que le dieron plata coloidal. Un tiempo después el niño empezó a vomitar y salieron muchísimos gusanos en el vómito. La hinchazón del niño desapareció y pudo volver a comer.
En Bolivia, el pasado agosto, conocí a una niña de 12 años con el labio inferior hinchado y lleno de sacos de pus. Había visitado a 11 médicos durante un período de cuatro años y nadie pudo diagnosticar qué tenía.
La sacaron de la escuela y no se le permitió jugar con los niños en la escuela durante cuatro años. El sistema escolar temía que pudiera ser contagiosa. Le di un zapper a una enfermera local y ella trató a la niña con el zapper, plata coloidal y una pomada.
Tres días después, cuando salía del aeropuerto de La Paz, la familia vino a verme con su pequeña. Su labio ya no estaba hinchado, la infección había desaparecido y solo quedaban unas pequeñas costras. Sonrió de oreja a oreja, y eso hizo que todo mi viaje valiera la pena.
Que Dios bendiga al Doctor Clark y a su organización por toda la maravillosa labor a favor de los hijos de Dios en todas partes.
«Rev. BK»