A quien corresponda:
Escribo esta carta para protestar por el encarcelamiento de la Dra. Hulda Clark por «ejercer la medicina sin licencia». Es irónico, incluso escandaloso, que las leyes diseñadas para proteger al público de la mala praxis médica estén, en este caso, impidiendo que el público acceda al avance médico más importante que ha existido.
Es cierto que la Dra. Clark no es médica titulada. Tiene un doctorado en fisiología y es médica naturópata. No realiza cirugías ni receta medicamentos. Diagnostica patógenos y toxinas en el cuerpo y recomienda determinados métodos de tratamiento. Tampoco ejerce la medicina en Estados Unidos, hasta donde sé. Su clínica está en México y por lo tanto debería quedar fuera de la jurisdicción del gobierno estadounidense.
Conocí la investigación de la Dra. Clark al leer su libro «The Cure for All Diseases». Aunque el título sonaba, en el mejor de los casos, exagerado, tras seguir las recomendaciones de su libro he llegado a comprender que sus métodos de sanación producen resultados que se acercan mucho al título de su libro.
He padecido asma, alergias y fiebre del heno toda mi vida y he acudido durante muchos años a médicos aprobados por la AMA. Estos médicos me proporcionaron poco alivio para mi afección. Pero gracias a la investigación de la Dra. Clark y a su libro, pude tratarme a mí misma/o y de hecho curarme de la mayoría de los problemas médicos que tenía. No he usado mi inhalador en 3 años y tampoco he necesitado ir a un alergólogo en tres años. En resumen, nunca he estado más sana/o en toda mi vida, y se lo debo a la Dra. Clark.
Como ciudadana/o estadounidense deberíamos ser libres de elegir el tipo de servicios médicos que preferimos. Haré todo lo que pueda para luchar contra quienes intentan encarcelar a la Dra. Clark e impedirle continuar su investigación. Es la única médica que ha logrado curarme.
¡Los médicos que deberían estar en prisión son todos esos médicos aprobados por la AMA que se quedaron con mi dinero sin darme una cura!
ST