A quien corresponda
Para mí, la Dra. Clark, aunque tuve el privilegio de conocerla, fue una de las personas más humanas sobre la faz de la tierra, porque se preocupaba por la salud de los seres humanos, solo por el bien de ayudar a millones de familias que se enfrentaban a la terrible enfermedad del cáncer, una enfermedad que había causado tanto dolor en las familias.
Sin embargo, gracias a su valentía para enfrentar la adversidad, logró lo que pocos han logrado y dejó un legado a la humanidad: ¡una cura para el cáncer!
Eso es lo que todos deberíamos hacer, y no pensar en el enriquecimiento a costa del conocimiento, un elemento importante que Dios nos dio para transmitirlo a las personas más humildes, y sin embargo hoy el ser humano ha olvidado lo más esencial de las necesidades sin que sea requerido, porque lo que más importa es servir a nuestro prójimo para avanzar en la evolución.
Gracias, Dra. Clark, por lo que hizo por la humanidad, lamento que nos haya dejado, deja un gran vacío, pero estoy seguro de que muchos ya están convencidos de que la humildad y la integridad son importantes para seguir luchando en beneficio de nuestra humanidad.
J del C. A
México