A los hijos y la familia de la Dra. Clark,
Es la época del año en que uno piensa especialmente en sus seres queridos.
Solo quiero decirles lo agradecido que estoy por la investigación de la Dra. Clark y su esfuerzo por ayudar a los enfermos. Durante 8 años he seguido su protocolo con altibajos, pero aun así feliz de haber elegido este camino.
Mi esposo y yo hemos aprendido mucho a lo largo de los años y hemos intentado compartir este conocimiento en el campo del cáncer y los problemas generales de salud con los demás.
Lo que más admiraba de ella era su disposición a transmitir sus descubrimientos, mostrando a las personas menos favorecidas cómo podían ayudarse a sí mismas, y que corrigiera hallazgos anteriores en su último libro, una capacidad extraordinaria.
Me parece que las personas con este tipo de espíritu, el espíritu pionero, se están volviendo escasas en esta sociedad. Qué lástima, porque esto es lo que hizo grande a este país y admirado por otras naciones.
Deben estar muy orgullosos de una madre tan especial.
Suyo,
B B