Se sabe que el hígado posee una gran capacidad de regeneración. Lo que todavía no sabemos es cómo funcionan estas capacidades regenerativas. Conocerlo podría afectar la vida de quienes tienen el hígado gravemente dañado, por ejemplo, quienes padecen hepatitis C, cirrosis o cáncer de hígado. Se han identificado muchas proteínas que inducen la regeneración de órganos, y los científicos intentan ahora hacer que los órganos vuelvan a crecer estimulando estas proteínas.

El experimento se realizó con dos grupos de ratones. Un grupo estaba formado por ratones en varias etapas del desarrollo embrionario, mientras que el segundo estaba compuesto por ratones adultos a los que se les había extirpado dos tercios del hígado. Con técnicas específicas, los científicos pudieron enumerar todas las proteínas que ayudan al crecimiento y la proliferación celular en ambos grupos.

El resultado fue que solo algunas proteínas estaban presentes en ambos grupos. Las proteínas llamadas factores de transcripción, que afectan al ADN en el núcleo celular, estaban muy implicadas en el desarrollo de los hígados embrionarios, pero no en los hígados adultos donde intervenía la regeneración. En cambio, las proteínas que ayudan a las células a proliferar estaban activas en ambos tipos de hígado: tanto en los hígados en desarrollo como en los que se encontraban en fase regenerativa. Dado que los factores de transcripción no estaban presentes en los hígados en regeneración, podría ser más fácil estimular la regeneración hepática activando únicamente las otras proteínas identificadas.

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