De todas las terapias alternativas disponibles hoy en día, me sorprendió encontrar una llamada «Bostezología».
¡Bostezar limpia el cerebro porque acelera el flujo del líquido cefalorraquídeo y de la linfa!

La linfa, un fluido acuoso, pasa por el sistema linfático por todo el cuerpo. La linfa combate infecciones, transporta nutrientes importantes y elimina las toxinas que se liberan en el sistema linfático. El corazón es la bomba de nuestra sangre, pero el sistema linfático no tiene bomba. El movimiento de la linfa se produce a través de la respiración y las contracciones de los músculos esqueléticos.
El Dr. Jack Shields, linfólogo, realizó un estudio al respecto y colocó cámaras dentro del cuerpo de distintas personas para observar qué estimulaba la limpieza del sistema linfático. Notó que la respiración diafragmática profunda es la forma más eficaz de hacerlo. Este tipo de respiración crea una especie de vacío que succiona la linfa a través del torrente sanguíneo y aumenta la velocidad a la que el cuerpo elimina las toxinas. La respiración diafragmática profunda combinada con el movimiento corporal, como flexiones y estiramientos, puede acelerar el proceso de limpieza hasta 15 veces la tasa normal. (ES DECIR, DE 125ML/H A 1.800 ML/H).

El artículo concluyó que no es difícil ver cómo el bostezo limpia el cuerpo, ¡o que una inspiración profunda es la clave! Lee el artículo completo aquí.

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